Disfunción eréctil: ¿solucionable o no?

Publicado en por joel.vello.landin

Los expertos en la materia definen a la disfunción eréctil como un fallo en la respuesta sexual y coinciden en la idea del "falso diagnóstico".

Para que se trate de disfunción eréctil el fallo debe ser persistente. El comúnmente conocido "gatillazo" no es disfunción eréctil, sino una pequeña descoordinación del sistema nervioso autónomo.

 

Numerosos estudios se han realizado acerca de esta disfunción, coincidiendo la mayoría, en que los principales problemas que acarrea son del tipo psicológico. A continuación, alguna de las principales consecuencias que la disfunción eréctil puede traer consigo:

 

- Un impacto negativo en la autoestima del hombre y de su pareja.

- Efectos negativos en la relación de la pareja (discusiones, reproches, inseguridad)

- Impedimentos a la hora de hablar del problema: la vergüenza y la timidez. La pareja tiende a disociarlo con excusas como el estrés o el cansancio.

- Consecuencias negativas en la sexualidad, tanto en el hombre como en la mujer.

 

Para afrontar el problema es necesaria la comunicación natural en pareja para que ambos sean conscientes del problema y puedan ponerse de inmediato en manos de un especialista.

Si existe esta comunicación puede que un simple "fallo" quede en eso, un simple error que no requiere de más importancia.

 

A la hora de consultar un especialista es importante tener gran decisión en la pareja. Es la única manera de estar seguro de si se trata de disfunción eréctil o no, y de ponerle una rápida solución al problema.

 

Aumentar la confianza con la pareja para hablar de temas de sexo y deshacerse de la vergüenza, es la más eficaz solución al “problema”. Así es posible determinar cuándo estamos ante un problema grave y cuando se trata de un conflicto puntual.

 

Existen algunos “muros” que dificultan la solución del problema, entre los más frecuentes podemos encontrar:

- El exceso de orgullo y el miedo a fallar de los hombres les crean una desagradable situación de bloqueo y estrés, intensificando su inseguridad.

- En el caso de la mujer, la mayoría tiende a echarse la culpa alegando que ya no es lo suficientemente atractiva, o piensa que su pareja tiene una aventura.

 

Si durante la práctica surge una disfunción se pueden emplear técnicas de relajación y excitación para intentar que la persona se relaje y pueda volver a intentarlo. En muchos casos se trata de disfunciones puntuales. En el caso de que el problema persistiera se recomienda visitar a un especialista.

 

Después de estudiado por un especialista el caso y determinado que es realmente una enfermedad sostenible, mientras el proceso de estudio y  sanación transcurre es importante tener en cuenta que la penetración no es la única manera de disfrutar del sexo. Existen otras formas de mantener relaciones sexuales placenteras como a través de las caricias, del sexo oral, de los masajes o de juegos eróticos.

 

A modo de conclusión quiero puntualizar que:

 

- En el momento en el que la disfunción es continua hay que comentarlo de manera natural con la pareja, mostrándose apoyo mutuamente.

- Juntos deben tomar la decisión de visitar a un especialista.

- El sexólogo hará una observación del problema y determinará una terapia. Es muy importante que tanto él como su pareja hagan la terapia juntos.

Etiquetado en Sexualidad

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